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El reencuentro

Petunia Dursley siempre había tenido sus conexiones con el mundo mágico muy bien escondidas, aunque afirmaba detestarlo, siempre había anhelado ser parte de él, como cuando Lily se la pasaba platicando tardes enteras con Severus, y cuando llego la carta de Hogwarts.

 

Aunque Petunia ya estaba al tanto de lo que iba a suceder incluso antes de que Lily se lo contara; ya que ella se la pasaba escuchando lo que hablaba con Severus.

 

Cuando Lily recibió la carta tan esperada, Petunia se puso como loca al no recibir una ella también, incluso tuvo la osadía de escribir una misiva a Albus Dumbledore (director en ese entonces del colegio Hogwarts) para pedirle que la dejara asistir al colegio con su hermana, al recibir la repuesta se lleno de rencor hacia su hermana y todos sus iguales, el Director le había negado la plaza en hogwarts, no por que quisiera, sino por que Petunia no poseía ni una pizca de magia en su interior.

 

Petunia sentía dentro de sí una gran tristeza por no poseer magia al igual que su hermana, pero, ella escondía esa tristeza tras una mascara de odio y repudio por cualquier cosa que la pudiera vincular con el mundo mágico.

 

Ella siempre había querido a su hermana Lily, incluso después de que cada una tomo su camino.

 

El día que encontró a Harry en la puerta de su casa y leyó la nota que este llevaba dentro de su canasta, sintió que su corazón se rompía, no podía creer que su hermana, su única hermana, con la que había compartido toda su infancia, había muerto y que le había dejado a su cargo a su único hijo.

 

Al recibir el hijo de Lily en su casa tuvo que mantener contacto, de nuevo, con Albus Dumbledore para tenerlo al tanto de Harry, esa comunicación entre Petunia y el Director de Hogwarts debía mantenerse en secreto ni él ni ella podían contarle nada a nadie, incluso hicieron un juramento inquebrantable. Durante los años que vivo Harry en la casa de los Dursley, Petunia recibía y enviaba cartas una vez al mes.

 

El secreto de Petunia y Dumbledore casi queda al descubierto por el incidente de Harry antes de empezar su quinto año, cuando Vernon estuvo a punto de sacar al chico a la calle, segundos después Petunia recibió un vociferador, nadie supo de quien era ya que su único contenido era “recuerda mi ultima”, aunque Petunia pareció reconocer la voz del remitente ya que se quedo como una estatua, aunque debido a su juramento con Dumbledore no dijo nada, lo único que pudo hacer fue impedirle a su marido que no echara a Harry a la calle, esto extraña actitud causo gran inquietud en el joven mago, quien después de muchos acontecimientos se enteraría de la verdad.

 

Después de los acontecimientos de esa noche, algunos miembros de la orden con algunos del ministerio deciden llevarse a los Dursley a un lugar mas seguro para ellos. A pesar de estar separados de Harry, ella siguió en contacto con Dumbledore, pero ahora era él quien  le pasaba información sobre el chico a ella. Petunia siempre estaba enterada de lo que estaba haciendo Harry incluso de los peligros que corría, aunque ella siempre mostró odio hacia Harry, en su interior sentía gran cariño por él ya que le recordaba a su hermana Lily.

 

****

 

Cuando Albus Dumbledore muere asesinado por Snape, Petunia pierde todo contacto con el mundo mágico y por consiguiente no vuelve a tener información sobre el paradero de su sobrino.

 

Un año después, cuando se entera de los fenómenos inexplicables del mundo por medio de un noticiero muggle, había decidido que ya era hora de marcharse de la casa de su cuñada y volver a la suya en Privet Drive y que para poder lograrlo debía entablar un contacto con ese mundo al que fingía detestar, al menos eso fue lo que le dijo a su esposo.

 

Pero en su interior presentía que algo bueno había ocurrido, así que se puso a la tarea de encontrar un nuevo enlace con el mundo mágico para así poderse marchar de aquella casa, además enterarse de todo lo sucedido y saber algo sobre su desaparecido sobrino.

 

Para poder entablar de nuevo un contacto con el mundo al que aparentaba detestar, debía poseer una lechuza mensajera y el único lugar donde podía encontrarla era en El Callejón Diagon.

 

Petunia ya había estado en ese lugar en varias ocasiones cuando acompañaba a sus padres y a su hermana para comprar los elementos que le pedían en el colegio, esta rutina de compras se mantuvo hasta el quinto año de Lily en Hogwarts, porque a partir del sexto iba con sus amigos.

 

Gracias a todas esas visitas al Callejón Diagon, Petunia sabia muy bien como llegar a aquel fantástico lugar, que cuando niña la fascinaba tanto con su multitud de visitantes y tiendas, aunque siempre trataba de esconder sus emociones ante sus padres y su hermana.

 

Cuando llego al Callejón, lo encontró distinto, pero se sintió emocionada por volver a aquel lugar, incluso se encamino para ver por un rato todas las vitrinas de las diferentes tiendas, cuando llego a la lechuceria, entro con un poco de temor, pues en ese lugar nadie la conocía, cuado el dependiente de la tienda la atendió y le pregunto que buscaba, ella pregunto por un tipo de lechuza en particular.

 

-¿dígame en que le puedo ayudar?-  Pregunto el joven con amabilidad

 

- estoy buscando una lechuza que pueda vivir fuera de casa, pero que cuando su dueño la llame acuda inmediatamente- dijo Petunia

 

- es un poco extraña su petición, por lo general todos los magos prefieren tener cerca de su lechuza mensajera

-lo que pasa es que vivo en un edificio muggle y no puedo tenerla todo el tiempo conmigo- mintió Petunia

 

Aquellas palabras que habían salido su boca habían sonado algo extrañas, mas que todo la palabra muggle, nunca pensó que diría eso algún día.

 

- que diría Vernon si me hubiera escuchado- pendo para si misma.

 

-aunque es extraño su pedido- repitió el joven- creo que puedo ayudarla

 

Y al decir eso, el muchacho desapareció por una puerta detrás del mostrador, minutos después salio con una hermosa lechuza negra algo pequeña de ojos vivos  y brillantes, la llevaba en una jaula plateada que la hacia resaltar mucho.

 

-creo que esta le servirá, es una lechuza muy independiente, se la pasa fuera todo el tiempo, además por su tamaño color nadie notara su presencia cuando usted la llame- dijo en chico mostrándole al animal

 

-si, es perfecta me la llevo, pero…como la voy a llamar a mi presencia cuando la necesite- dijo Petunia con temor

 

-a si, lo olvidaba- dijo el chico mientras metía su mano derecha en el bolsillo del delantal- aquí esta el silbato convocador

 

Petunia recibió de la mano del joven un silbato de madera con forma de lechuza, lo miro por todos lados

 

-disculpa, ¿Cómo funciona?

 

-a si, muchos magos no usan este tipo de lechuza por la razones que le dije hace un rato, por lo tanto no saben como funciona el silbato, pero es muy sencillo, lo único que debe hacer es ponerle un nombre a su lechuza y luego grabarlo en el silbato, así cuando lo haga sonar su lechuza acudirá inmediatamente hacia usted.

 

-podría, por favor…ponerle un hechizo a la jaula para que nadie la vea- dijo ella temiendo que el chico sospechara que no era una bruja

 

-con gusto-dijo el joven- sin darse cuanta de la cara de angustia que tenia Petunia

 

Cuando petunia salia de la tienda con su nueva adquisición, decidió seguir mirando por un rato más las otras tiendas, ya había pasado por la tienda de túnicas y por la de varitas, después de unos minutos de camino paso por una tienda y le pareció ver a alguien conocido, era un hombre alto mas o menos robusto, que llevaba una túnica un poco desgastada, solo lo vio por la espalda, pero lo reconoció por el tono de su cabello.

 

Petunia  decidió entrar en la tienda para ver a aquel hombre mas de cerca, no sabia en donde estaba era un lugar lleno de cosas extrañas, con inquietud se acerco a una de las vitrinas y se dio cuenta que el lugar era una tienda de bromas mágicas, cuando estuvo lo suficientemente cerca de aquel hombre le dio dos golpecitos en la espalda, tratando de llamar su atención y efectivamente el hombre dio vuelta y la miro

 

-en que puedo ayudarle

 

-mmm…-Petunia lo miro con detenimiento – ya se donde lo he visto antes, usted estuvo en mi casa una vez

 

-creo que me confunde señora

 

-no, no lo confundo, venga conmigo- dijo mientras lo tomaba del brazo y lo sacaba de la tienda

 

-señora espere, yo creo que  me confunde con alguien mas

 

-usted conoce a Harry Potter, pregunto Petunia mirándolo a los ojos- yo soy la tía, soy Petunia Dursley, me recuerda, una vez usted y sus hijos estuvieron en mi casa y destruyeron mi cocina y luego usted la reparo, recuerda

 

-a si, ya se quien es usted, pero que hace aquí, no detesta usted todo lo relacionado con la magia

 

-mmm, después le explico, ahora por favor me recuerda su nombre- dijo ella con insistencia

 

- yo soy Arthur Weasley, padre del mejor amigo de Harry, pero dígame ¿Qué hace aquí?

 

-eso es una larga historia, que no le puedo contar aquí, hay por algún lugar donde podamos hablar con mas tranquilidad- dijo Petunia mirando a todos lados

 

-claro, sígame

 

El señor Weasley guió a Petunia a la heladería “Florean Fortescue”, que había sido comprada por otero mago que la había reabierto al público, cuando llegaron, se ubicaron en una de las mesas del balcón

 

-ahora si, cuénteme ¿como es que esta usted aquí?   

 

Petunia se sintió aliviada de poder contarle todo lo relacionado con Dumbledore y Harry a alguien que no le iba a reprochar, ya que por ese motivo no le había contado nada a su familia, cuando termino de hablar dijo:

 

-ahora quiero encontrar un nuevo contacto que me mantenga al tanto de lo que sucede con mi sobrino y su mundo, y creo que usted es el indicado

-lo haré encantado, además ahora Harry es parte de mi familia, así que usted y yo quedamos como familia también, ¿no cree?

 

-no lo había pensado de ese modo, pero solo quiero pedirle algo más, nadie se puede enterar de esta conversación, y mucho menos Harry, ¿puedo contar con usted?- dijo ella mirándolo a los ojos 

 

-Claro que si, cuente conmigo para lo que sea- dijo el señor Weasley brindandole una sonrisa 

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Cuando Voldemort murió, empezó la fiesta en el mundo mágico, la noticia de que aquel mago oscuro por fin había desaparecido causo una gran emoción entre magos y brujas de todas las edades, incluso las familias muggles que por alguna razón estaban al tanto del mundo mágico se unieron a la celebración.

 

Todo el alboroto era similar al de la primera caída de Voldemort, las lechuzas volaban a plena luz del día sobre poblados y ciudades muggles, los fuegos artificiales mágicos eran asombrosos, pero en una que otra ocasión se desviaban hacia ciudades muggles, claro, al igual que aquella vez las personas no se podían explicar aquellos fenómenos.

 

Entre tanto alboroto los magos y brujas olvidaban “camuflarse” para salir a las calles muggles, lo que provocaba la mirada desaprobatoria de los transeúntes.

 

La celebración duro casi una semana y de igual manera las noticias muggles sobre los diversos fenómenos provocados por los magos.

 

****

 

Vernon Dursley había perdido la costumbre de ver y leer las noticias diarias por miedo a encontrarse con alguno de los extraños fenómenos provocados por los magos, y por esta razón la familia Dursley no se había enterado de la caída de Voldemort.

 

Un día mientras llegaba a casa escucho del televisor del coronel Fubster algo relacionado sobre una lechuzas que tenían un comportamiento extraño, este comentario del locutor lo hizo frenarse en seco, se había quedado como congelado frente a la casa y en un instante recordó los acontecimientos del día en que recibieron a Harry en la puerta de su casa.

 

Cuando recobro el aliento entro lentamente a la casa y como por instinto prendió el televisor de la sala y lo puso en el noticiero, ni siquiera había saludado a su esposa como de costumbre sino que había pasado por su lado como si no la hubiera visto.

 

Petunia Dursley siguió a su marido hasta la sala y se sentó a su lado esperando a que reaccionara, cuando ella se percato del noticiero, también quedo como congelada

 

“es increíble el comportamiento de estos animales, hacia casi 16 años que no ocurría un fenómeno como este, las lechuzas y búhos son animales nocturnos es contra su naturaleza salir en el día, además el hecho de que estén en las ciudades es insólito, esta especie solo se encuentra en reservas y bosques naturales”

 

Esto fue lo que dijo el experto en animales nocturnos del zoológico nacional, ahora pasamos al informe metereologico

 

A continuación salio el hombre del tiempo

 

“Creo que el tiempo para mañana será nublado, aunque parece difícil predecirlo debido a los acontecimientos de los últimos días, para el día de ayer se había pronosticado un tiempo lluvioso, pero toda la semana ha sido soleada, sin contar con los fenómenos atmosféricos que se han estado presentando; como es posible que el día que se pronostica como lluvioso el cielo se cubra de insólitas auroras  boreales que solo se presentan en los polos, los meteorólogos mas prestigiosos han estado estudiando dichos fenómenos y no encuentran la respuesta a ellos”

 

Espere las noticias de mañana lo tendremos informado de las imprecisiones del planeta, a la misma hora, por el mismo canal

 

Cuando el locutor dejo de hablar Vernon apago el televisor y miró con temor a su esposa, la mirada que ella le devolvió también estaba llena de temor, se quedaron en silencio por unos minutos.

 

- crees que todo ha sido obra de ellos- dijo Vernon rompiendo el silencio

 

- eso parece- dijo Petunia con voz temblorosa

 

- ¿será acaso que derrotaron  a ese volcomosellame?

 

-eso no lo sabremos hasta que no nos informemos un poco- dijo ella

 

- NO, yo no quiero saber nada de esos raros- dijo Vernon poniéndose rojo

 

-Si queremos regresar a casa tendremos que hacerlo, ya no aguanto mas estar en esta casa- dijo ella con tono alterado

 

-Pero con Marge estamos bien aquí nada nos falta- dijo tratando de calmar a su esposa

 

- eso lo se, pero esos perros horribles me desesperan lo ensucian todo, no los aguanto, además a Dudley le hacen falta sus amigos

 

-pero aquí puede encontrar nuevos- dijo tratando de convencerla

 

- NO, yo no quiero estar mas aquí, ya veré como le hago para conseguir la información así no me ayudes- dijo subiendo el tono definitivamente.

 

Petunia Dursley podía ser muy perseverante cuando se lo proponía y tal y como se lo dijo a su esposo consiguió la información que necesitaba saber para irse de una vez y por todas de la casa de Marge.

 

****

 

Por petición de su esposo no le revelo las fuentes de sus hallazgos.

 

Dos días después se encontraban empacando las maletas para regresar al número 4 de Privet Drive.

 

Dudley estaba muy emocionado por el regreso a su casa, aunque le gustaba estar en la casa de Tía Marge solo por el hecho de que ella le daba todo lo que él pedía, pero prefería volver a Privet Drive para reencontrarse  con sus amigos y reanudar sus fechorías.

 

La más emocionada ante la idea de regresar era Petunia Dursley, ella misma había hablado con Marge sobre su partida y la de su familia, la respuesta de Marge la desconcertó

 

-Ya era hora de que se fueran, eso de tenerlos aquí arrimados ya me tenia cansada- dijo en tono despectivo

 

-yo creí que estabas feliz de tenernos aquí- dijo Vernon impresionado

 

-Pues creíste mal, querido hermano- dijo con sarcasmo

 

-Ya vamonos Vernon- dijo Petunia irritada – se nos hace tarde

 

Dudley ya se había subido al auto y estaba esperando a sus padres, cuando estos se acercaron al auto Dudley les reprocho la demora

 

-Por que se demoraron tanto- dijo con reproche –ya deberíamos haber partido

 

-cálmate Duders- ya nos vamos a casa

 

Dudley cruzo los brazos y frunció el ceño. Durante todo el camino los tres se quedaron en silencio. Cuando llegaron a Privet Drive la nostalgia invadió a Petunia y rompió en llanto.

 

- Cálmate Petunia, ya estamos en casa, nada malo nos pasara

 

Dudley que no estaba al tanto de la situación salto de su silla

 

-pues claro que nada nos va a pasar esta es nuestra casa y aquí estamos mejor, por eso volvimos ¿no?

 

Vernon y Petunia se miraron con preocupación, cuando entraron en la casa y se reinstalaron en ella llamaron a Dudley a la sala y le contaron todos los hechos que habían ocurrido en las ultimas semanas.

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Nuevos compañeros

…..- OH, disculpen pensé que estaba vació- dijo una chica de cabello liso color negro- buscare otro lugar

 

- tranquila sigue, además todavía hay espacio- dijo Rose amablemente – por otro lado, no creo que encuentres espacio en ningún otro compartimiento

 

-Gracias- dijo la chica

 

La joven no llevaba baúl sino una pequeña maleta que se colgaba al hombro aunque ya llevaba la túnica correspondiente al primer año.

 

-¿Cómo te llamas?- pregunto Rose

 

- Ashley Wells – respondió inmediatamente

 

La chica se sentó junto a Albus y este le dedico una sonrisa y a continuación Rose empezó un interrogatorio hacia Ashley

 

- ¿Dónde dejaste tu baúl Ashley?- pregunto Rose con interés

 

- emmm, es que no traje, lo único que traigo es mi maleta- dijo –Ashley con timidez

 

- ¿entonces no tienes los materiales de la lista? Continuo Rose

 

- Si, si los tengo, solo que ya están en el colegio, los trajo…

 

- ¿entonces tus padres son magos? Pregunto Albus de repente y uniéndose al interrogatorio de Rose

 

- No, soy hija de muggles – respondió la chica apartando la vista y fijándola en la ventana- al parecer soy la única en la familia que tiene magia.

 

- pero eso no interesa – dijo Rose tratando de animarla –a Hogwarts van muchos hijos de muggles, es mas mi madre es hija de muggles.

 

- si ya me contaron algo sobre eso- respondió Ashley

 

-¿y quien es él?- dijo señalando a Scorpius y evidentemente tratando de desviar el tema de conversación

 

Rose y Albus se miraron pero no dijeron nada, en ese momento Scorpius rompió el silencio que había mantenido hasta entonces y dirigió su mirada a Ashley

 

- Soy Scorpius Malfoy, mucho gusto- dijo extendiendo la mano hacia Ashley

 

Ashley le tomo la mano muy amablemente, en ese momento Rose interrumpió

 

- ¿y a que casa te gustaría ir? –pregunto Rose dirigiéndose a Ashley

 

- ummm, pues no se, además el que decide es el sombrero ¿no?

                                                                                                                     

-pues en ciertos casos- dijo Albus

 

-¿A que te refieres?- intervino Scorpius

 

Rose lo ignoro como si no lo hubiera escuchado

 

-alguien me dijo que a veces el sombrero tiene en cuenta tus deseos, que no todo lo decide él, incluso a veces te deja escoger, aunque en eso no estoy muy seguro

 

- en serio- dijo Scorpius asombrado- ojala sea cierto me ayudaría mucho, aun no se en que casa estaría mejor

 

Con esas palabras capto la atención de Rose, era extraño que todo un Malfoy estuviera diciendo que no sabia a que casa debía ir, pues por tradición todos los Malfoy habían ido a Slytherin desde muchas generaciones atrás.

 

- ¿cómo es posible que un Malfoy no sepa a que casa debe ir?- dijo Rose en tono burlón

 

- no es que no sepa a donde debo ir, sino a donde quiero ir- respondió Scorpius en tono desafiante

 

Rose iba a contestarle de mal modo, pero Albus se dio cuenta tiempo e intervino

 

- ¿cómo que no sabes a donde quieres ir?, no se supone que todos en tu familia han ido a Slytherin

 

- si lo se, pero…. yo no estoy tan seguro

 

Las ultimas palabras de Scorpius dejaron congelada a Rose, tanto que no pudo musitar palabra alguna, y eso era muy raro para una chica que nunca paraba de hablar.

 

- ¿Por qué estas tan inseguro?- pregunto Albus

 

- Es por lo sucedido en la guerra y como estuvo involucrada mi familia- dijo Scorpius desviando la mirada de sus compañeros de viaje.

 

Albus y Rose se miraron de nuevo, por fortuna no tuvieron que volver a hablar para cambiar el tema pues en ese momento pasaba la señora del carrito

 

Rose, Albus y Scorpius, que eran hijos de magos sabían muy bien acerca de los artículos del carrito y de la forma de pagar, pero, cuando Ashley vio todos los dulces y cosas que llevaba la señora, se emociono, claro que ella también llevaba dinero mágico así que entre los cuatro compraron una gran variedad de mercancía como para todo el viaje. Como todos los alumnos nuevos hijos de muggles, Ashley quedo impresionada con los cromos de las ranas de chocolate y los personajes de estas, en una de las ranas que destapo encontró  el cromo de Harry Potter e inmediatamente noto que el personaje tenia el mismo apellido que Albus y además que era muy parecido.

 

La inscripción decía

 

El niño que vivó, único sobreviviente de la maldición Avada Kedavra y conquistador de Lord Voldemort, también conoció a Tom Riddle. Harry Potter entró en el remodelado Departamento de Aurores bajo la dirección de Kingsley Shacklebolt a la edad de 17 años, y llego a ser Director en 2007

 

- Oye Albus, ¿conoces a este hombre?- dijo Ashley señalándole el cromo

 

- claro que lo conozco, es mi padre, no ves el parecido- dijo poniéndose de perfil –lo único diferente es la cicatriz, de resto somos igualitos, me refiero a lo físico nada más- dijo en tono risueño

 

- creo que ya casi llegamos – dijo Rose asomándose por la ventana – creo que deberías ir a cambiarte Albus

 

- esta bien, como mandes- dijo mientras le guiñaba un ojo a Ashley

 

Albus salio del compartimiento para cambiarse, cuando se dirigía al baño se encontró a James en el pasillo, pero no estaba solo, una chica lo acompañaba y al parecer trataban de esconderse, estaban hablando en susurros por lo que Albus no se entero de que trataba la conversación.

 

Cuando iba de regreso al compartimiento James y su acompañante aun estaban en el pasillo y Albus paso de nuevo desapercibido.

 

Albus le contó a Rose lo que había visto, aunque no era raro que James estuviera hablando con una chica, ya que era una costumbre suya hablar con muchas y todos lo sabían, lo que los inquietaba era el hecho de que tratara de no ser visto por otros alumnos.

Albus se quedo con la cara pegada a la ventana viendo como su padre se alejaba rápidamente, cuando el humo cubrió todo y el tren doblo, Albus se sentó frente a Rose. Después de un instante Albus rompió el silencio

 

-¿Cómo será hogwarts?- pregunto distraídamente

 

- Eso ya lo sabes- respondió Rose con voz mandona – mis padres y los tuyos nos han contado todo

 

- No, me refiero a como será ver el castillo y todo lo que hay adentro, es muy diferente ver a que te cuenten

 

-Pues tienes razón- dijo Rose – ya quiero ver la biblioteca, mi madre me dijo que es enorme y que encuentras de todo

 

- Yo en cambio deseo ver el campo de Quidditch – dijo con tono soñador

 

En su interior Albus sabía que lo que más deseaba no era ver el campo de Quidditch, sino la ceremonia de selección, estaba emocionado por saber en que casa seria sorteado, las últimas palabras que le dijo su padre antes de partir lo habían animado un poco más, pero aun se sentía ansioso.

 

Rose había heredado el afán de su madre, Hermione, y ya llevaba puesta la túnica del uniforme de primer año, en cambio Albus todavía llevaba puesta la ropa de muggle con la que había llegado a la estación.

 

-Por que no vas y te cambias esa ropa- dijo mirándolo de arriba abajo –ve a ponerte tu túnica nueva

 

- pero si hasta ahora partimos – dijo Albus con asombro – todavía nos falta mucho para llegar

 

Rose estuvo a punto de responder cuando la puerta del compartimiento se abrió suavemente.

 

-¿hay lugar aquí?- Pregunto una voz fría

 

Cuando Rose y Albus voltearon a ver hacia el lugar de donde provenía la voz se encontraron con un muchacho delgado de cara afilada y muy blanca con unos expresivos ojos azules y cabello rubio brillante, llevaba consigo un baúl similar el de Albus y Rose.

 

El chico los miro como implorando por que lo hicieran pasar

 

- Claro pasa- dijo Albus con tono amigable

 

Rose le hecho a su primo una mirada reprobatoria por lo que acababa de hacer, pero Albus la ignoro. Aunque ellos ya sabían quien era aquel chico, él parecía no haberlos reconocido.

Con esfuerzos el chico metió su baúl en el compartimiento, cuando logro acomodarlo se sentó al lado de Rose

 

- mucho gusto, soy Scorpius Malfoy – dijo el chico rubio

 

- que tal, soy Albus Potter

 

Scorpius se quedo mirándolo detenidamente, cuando Rose se dio cuenta de cómo miraba a su primo dijo

 

- si, el es el hijo de Harry Potter, y yo soy su prima, me llamo Rose Weasley

 

Scorpius la miro perplejo – ya lo se, aunque no pensaba en eso

 

Rose le desvió su mirada hacia la ventana, desde ese momento todo quedo en silencio, lo único que se podía oír eran las respiraciones de los chicos y el murmullo de los otros estudiantes que aun no habían conseguido compartimiento.

 

Por fortuna, la puerta del compartimiento se volvió a abrir, lo que hizo que la tensión entre los chicos se disipara, los tres fijaron su mirada en la puerta…

 

 

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